Lanzamiento de la Obra Apuntes Sobre Diseño Inteligente del Dr. David Vela

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Galicia Rodríguez, Aulogelio Ávila, Jorge Yépez, Sergio Vélez, David Vela, Gioconda Saltos
Miembros del Colegio de Profesionales en Ciencias Internacionales

Presentación del libro “Apuntes sobre el Diseño Inteligente”, autor David Vela Lombeida, por el Doctor Jorge Yépez Endara, Presidente del Colegio de Profesionales en Ciencias internacionales, en la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, el viernes 23 de febrero de 2018.

Muy Buenas tardes Saludo la presencia de las damas y caballeros que asisten a este acto, Distinguidas autoridades Secretario General de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, miembros del Colegio de Profesionales en Ciencias Internacionales, tengo el agrado de darles una cordial bienvenida, siempre es importante celebrar la presentación de un libro, es un ejercicio intelectual que merece destacarlo.

El doctor David Oswaldo Vela Lombeida me solicitó que presente un acercamiento de su última obra publicada “Apuntes sobre el Diseño Inteligente”, le acepté con mucho gusto especialmente por la larga amistad que nos une, iniciaré exponiendo una síntesis de su hoja de vida, nacido en Guaranda, en 1956, es un respetable intelectual que ha alcanzado sucesivamente los títulos académicos de licenciado en Ciencias Políticas y Sociales; Doctor en Jurisprudencia y Abogado de los Tribunales de la República; Doctor en Ciencias Internacionales. Su temprana preocupación por la Historia, le llevó a ser designado Miembro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Núcleo de Bolívar, de la Sección de Historia y Geografía; igualmente fue nombrado Vicepresidente del Séptimo Congreso Nacional de Historia, en diciembre de 1998. Fue designado Miembro de la Sociedad Bolivariana del Ecuador; ha recibido el Acuerdo Auténtico de la Legislación Ecuatoriana por su aporte a la educación y la cultura expedido por el Honorable Congreso Nacional en el año 2007; por sus méritos de investigador de la historia ecuatoriana y del resto del mundo el 3 de mayo de 2017, la Academia Nacional de Historia le reconoció como Académico Correspondiente.

Por sus méritos profesionales fue designado Profesor de la Carrera de Derecho de la Facultad de Jurisprudencia Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Central del Ecuador en las siguientes cátedras: Historia del Derecho, Filosofía del Derecho y Derecho Ambiental; luego catedrático en el Instituto Superior de Posgrado en Ciencias Internacionales en las siguientes cátedras: Historia de las Relaciones Internacionales, Estructura Social y Económica del Ecuador, Historia y Cultura Ecuatoriana; esas mismas razones motivaron para ser nombrado Director del Instituto Superior de Posgrado en Ciencias Internacionales y finalmente Vicedecano de la Facultad de Jurisprudencia función que todavía ocupa.

Además, ejerce la dignidad de Primer Miembro del Tribunal de Honor del Colegio de Profesionales en Ciencias Internacionales.

No estaría completa esta breve semblanza del doctor Vela, sino mencionáramos su producción intelectual, expresada en la publicación de obras en el campo de la investigación histórica: “Historia de las Relaciones Internacionales” con tres ediciones, “Conflictos Políticos en el Ecuador”, también con tres ediciones; muy destacado es el discurso de incorporación a la Academia Nacional del Historia sobre el tema: “La Ilustración en la Real Audiencia de Quito”. Especial dedicación han merecido sus estudios sobre la Humanidad: la obra “Enfoque más Allá de la Existencia”, ha publicado en dos ediciones; También publicó en el año 2006 la obra “Apuntes sobre el Origen del Hombre”. Es también autor de numerosos artículos y estudios en Revistas Especializadas.

El autor en su nueva obra presenta la explicación científica de la creación del universo en la forma más amplía dirige su investigación para todos sus lectores, explica el tema que siempre ha preocupado a los seres humanos, se pregunta si el origen y evolución del universo ¿tuvo un diseñador o no?, formula tres preguntas:

¿Por qué hay algo en lugar de nada?… ¿Por qué existimos?… ¿Por qué ese conjunto particular de leyes y no otras?

Da el concepto de Diseño Inteligente como la posibilidad de que la vida hasta llegar a nosotros no sea producto de la evolución, sino que hubo algo o si se quiere un diseñador de la misma, encuentra las felices coincidencias, en la ubicación del globo terráqueo en la vía láctea, nuestro sistema solar, se halla situado ni muy cerca ni muy lejos del su centro, que es una zona propensa para la vida, pues posee la concentración adecuada de los elementos químicos necesarios para la vida.

El campo magnético y la atmósfera que forman un doble escudo protector; así como los ciclos naturales que reabastecen y purifican las reservas de aire y agua. Concluye que nos corresponde dilucidar a los elementos que nos han permitido que nosotros existamos, son producto del azar o hubo un diseñador que a lo mejor tuvo un propósito determinado.

Cita al astrofísico y sacerdote belga Georges Lemaître (1894-1966) es el padre de la teoría del Big Bang. En 1927 publicó un informe que resolvió las ecuaciones de Einstein sobre el universo entero y sugirió que el universo se está expandiendo. En 1931, propuso la idea de que el universo se originó en la explosión de un “átomo primigenio” o “huevo cósmico”. Dicha explosión ahora se llama el Big Bang o Gran Explosión.

La teoría sobre el origen del universo, más conocida del Big-Bang, explica en sus estados primigenios era una especie de plasma caliente que empezó a expandirse al tiempo que se enfriaba, conforme fue la temperatura descendiendo, desde mil millones de grados, en el transcurso de 300 mil años, se formó el hidrógeno en una proporción del 75%, procede de esta etapa y el helio en un 25%. Estos elementos forman el agua y la mayor parte de las moléculas orgánicas. Consecuentemente del ser humano.

Pese a ser la teoría de Big-Bang la más aceptada en los ambientes científicos, explica en términos muy generales lo que sucedió tras esa explosión. Según la física teórica actual toda esta iniciación del universo ocurrió en un segundo. El universo creció a decenas de años luz, en la llamada era de las galaxias en donde se sintetizan los llamados elementos pesados como el oxígeno, el nitrógeno, el silicio y el hierro que fueron esparcidos al espacio por explosiones de estrellas moribundas en formas de supernovas que forman cúmulos de galaxias, nuestro sistema solar se formó hace cuatro mil millones de años.

El Astrónomo británico Fred Hoyle nunca estuvo de acuerdo con la teoría desarrollada por George Lemaître sobre la expansión del Universo. Aunque esta teoría fue verificada experimentalmente poco después por Edwin Hubble, confirmado que el universo había tenido un origen.

Hoyle se refería a todo ello como si se tratase de pseudociencia. En una emisión de la BBC en 1949 se refirió por primera vez a esta teoría, con una clara intención peyorativa, con el término ‘Big Bang’. No podía pensar en ese momento que, con este comentario irónico, estaba acuñando la designación mundialmente popular a esa teoría a la que tanto empeño dedicaría tratando de refutarla.

Edwin Hubble concluyó que la única explicación consistente con los corrimientos hacia el rojo registrados, era que, dejando aparte a un “grupo local” de galaxias cercanas, todas las nebulosas extragalácticas se estaban alejando y que cuanto más lejos se encontraban más rápidamente se alejaban. Esto solo tenía sentido si el propio universo, incluido el espacio entre galaxias, se estaba expandiendo.

Esto llevó al astrónomo a elaborar junto a Milton Humanson el postulado de la Ley de Hubble acerca de la expansión del universo.

La Ley de Hubble, también tiene sus curiosidades, el investigador Mario Livio, explicó que localizó en los archivos de la Royal Society of London una carta de 1931, la cual deja claro que Hubble no fue el primero en descubrir, en 1929, la expansión del Universo, sino el astrónomo y sacerdote belga Georges Lemaître en 1927, a quien debe por tanto desde ahora acreditarse el descubrimiento. Por otro lado, Mario Livio declaró que creía que Hubble no fue responsable de una falta de ética, pues la traducción del artículo del astrónomo Lemaître al inglés, aparecida a su vez en 1931, tenía los párrafos y cálculos fundamentales de 1927 omitidos, pero no por culpa del editor, o para favorecer a Hubble, como se ha creído siempre, sino por una decisión del propio Lemaître, quizá debido a su modestia, a que sabía que su propio artículo no era conocido, por haberlo publicado en francés, o bien a que sus datos de 1927 estaban ya desfasados en 1931.

Stephen Hawking está de acuerdo con la teoría general de la relatividad, tuvo que haber un estado de densidad infinita en el pasado, el big bang, que había constituido un verdadero principio del tiempo.

De forma análoga, si el universo entero se colapsase de nuevo tendría que haber otro estado de densidad infinita en el futuro, el big crunch, que constituiría el final del tiempo, Incluso si no se colapsase de nuevo, habría singularidades en algunas regiones localizadas que se colapsarían para formar agujeros negros. Estas singularidades constituirían un final del tiempo para cualquiera que cayera en el agujero negro. En el big band y en las otras singularidades todas las leyes habrían fallado, de modo que Dios aún habría tenido completa libertad para decidir lo que sucedió y cómo comenzó el universo.

El autor incursiona también en la Teoría M es una teoría física, propuesta como una “teoría del todo” que unifique las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza. La teoría M fue esbozada inicialmente por uno de los más brillantes físicos teóricos Edward Witter, su propuesta combinaba las cinco teorías de las supercuerdas y supergravedad en once dimensiones. Tiene su origen en la teoría de cuerdas, según la cual todas las partículas son, en realidad, diminutas cuerdas que vibran a cierta frecuencia en un espacio-tiempo que requiere al menos diez dimensiones.

Esta teoría sigue siendo una propuesta de trabajo y si bien tiene amplio apoyo, no es una teoría con aceptación universal, ya que no existen pruebas empíricas en su favor, siendo difícil de verificar dadas las energías requeridas para verificar los detalles. Además la teoría contiene algunos problemas matemáticos no resueltos, y sólo conjeturados de manera aproximada.

Como se puede observar no existe una teoría definitiva. Hay que esperar que la Teoría M, que Einstein no pudo aliar, en el futuro se confirme y, de hacerlo, se habrá descubierto el Gran Diseño.

La duda que surge en esta parte es si se llegará o no a confirmar alguna teoría que nos explique con certeza la gran interrogante sobre el origen de la vida y si estas leyes están o no de acuerdo a los avances de la física cuántica.

Resumiendo entonces, en la actualidad no sabemos con certeza si el universo se originó de la nada o, si tuvo un creador.

Le invito a leer la obra, contiene un importante aporte para iniciar estudios metodológicos de las ciencias espaciales, analizadas por los más importantes investigadores, filósofos y humanistas a lo largo de la historia, el autor con su experiencia de facilitador en las aulas universitarias desarrolla los temas para que todos conozcan, para tomar parte en la discusión y de por qué existe el universo y por qué existimos nosotros. Si encontrásemos una respuesta a esto, sería un triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces conoceríamos el pensamiento de Dios.

Gracias,

Dr. Jorge Yépez Endara.

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